jueves, 28 de julio de 2011

Mi muñeca bailarina

Hoy he recordado a mi muñeca bailarina. Aquellla que quedó olvidada en mi memoria durante décadas. Ha sido de pronto!!...como un fugaz destello que por segundos, aparece y desaparece, dejando solo la necesidad de recuperarlo de nuevo y vivirlo mas intensamente.
Yo tenía una muñeca. Una muñeca bailarina con su tutú blanco, sus medias altas, su maillot ajustado y con un gran moño en la parte superior de la cabeza, que parecía un donuts gigante. Su pelo era negro. . Negro pelo como una noche sin luna. Brillante, como los reflejos de luces en el agua......Toda una belleza de muñeca para una niña de 6 años.
La peinaba una y otra vez, hasta conseguir la perfeccion del peinado. ERa fácil, pues se quedaba quitecita sin quejarse por los tirones. Conseguí un aro dorado que apareció en un tarro de mayonesa de la época. Era parte de la tapadera, como un precinto de seguridad, y ese aro , que parecia mas bien una pulsera de oro, me servía para adornar ese moño que tan pacientemente peinaba una y otra vez......una y otra vez....
No tengo un recuerdo claro de esta muñeca, solo lo q relato mas arriba pero, me ha gustado sentir ese instante de mi niñez y haber rescatado ese momento. Hay tantos recuerdos perdidos por el laberinto de mi  cerebro, que si insisto en retenerlos, acaban mezclándose unos con otros y,  donde había una bailarina, aparece un bombero cachas, con lo que la historia se complica.

 Tal vez hoy no es estraño ver un bombero cachas vestido de bailarina, pero mi mente aun no se acostumbra a esa simbiosis tan normalizada. Soy una niña de los 60 y en ese tiempo todos (o casi todos) sabían que los hombres iban con pantalones y las mujeres con vestidos....Para una niña de la época, era fácil saber quien era un papá y quien una mamá....